Newest Post
// Posted by :Wolfgang
// On :29/2/12
Cada vez estoy más convencida de que todos necesitamos un lugar donde abstraernos de los demás, donde matar horas sentados viendo la nada a través de la ventana, donde encogernos sin ser vistos y mostrarnos nuestras entrañas en un intento por entendernos a nosotros mismos.
Ya reclamaba Jane Austen en "Mansfield Park" la necesidad de que la mujer tuviera un cuarto al cual poder acceder para relajarse y no ser molestada. Más tarde Virginia Woolf escribió "Un cuarto propio" donde desarrolla más esta idea. Una mujer ha de tener dinero y un cuarto propio para poder escribir. ¿Y qué es la palabra más que una forma de expresión de lo más hondo que nos carcome, de esos hados que solo mostramos a solas a nuestra permisiva e indulgente mente? Miro hacia delante y no me imagino compartiendo permanente un cuarto, y aunque así fuera, yo tengo más que claro que siempre tendré un lugar impenetrable para cualquier ser humano que no sea yo misma, porque sino sé que me sentiré engullida e iré perdiendo trocitos de mí misma. Y para qué engañarnos me gusta ser yo misma, aunque esa yo sólo a mí se me muestre y a los demás de forma difusa se les aparezca como una visión.
Hoy hablando con Carlos lo vi claro, hay a quién le gusta ser uno, esencia fundida en esencia, a mí, como a él, no.
Es 29 de Febrero y de lo último que esperaba hablar era de ésto. En el tintero quedó la manifestación y el manifiesto.
Ya reclamaba Jane Austen en "Mansfield Park" la necesidad de que la mujer tuviera un cuarto al cual poder acceder para relajarse y no ser molestada. Más tarde Virginia Woolf escribió "Un cuarto propio" donde desarrolla más esta idea. Una mujer ha de tener dinero y un cuarto propio para poder escribir. ¿Y qué es la palabra más que una forma de expresión de lo más hondo que nos carcome, de esos hados que solo mostramos a solas a nuestra permisiva e indulgente mente? Miro hacia delante y no me imagino compartiendo permanente un cuarto, y aunque así fuera, yo tengo más que claro que siempre tendré un lugar impenetrable para cualquier ser humano que no sea yo misma, porque sino sé que me sentiré engullida e iré perdiendo trocitos de mí misma. Y para qué engañarnos me gusta ser yo misma, aunque esa yo sólo a mí se me muestre y a los demás de forma difusa se les aparezca como una visión.
Hoy hablando con Carlos lo vi claro, hay a quién le gusta ser uno, esencia fundida en esencia, a mí, como a él, no.
Es 29 de Febrero y de lo último que esperaba hablar era de ésto. En el tintero quedó la manifestación y el manifiesto.
